La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del Ecuador, ha salido de operación en tres ocasiones entre enero y mayo de 2026 debido a la alta presencia de sedimentos en el río Coca, una situación que genera preocupación ante la llegada de los meses históricamente más lluviosos en la Amazonía.
La interrupción más reciente ocurrió el pasado 21 de mayo, cuando la hidroeléctrica suspendió sus operaciones durante casi cinco horas tras registrarse un incremento extraordinario del caudal del río y una elevada acumulación de lodo, arena, troncos y otros materiales arrastrados por la corriente. Ese mismo día también colapsó el dique permeable construido para proteger la captación de agua de la central.
La paralización provocó cortes de energía en varias provincias del país. Coca Codo Sinclair cuenta con una capacidad instalada de 1.500 megavatios y aporta hasta el 25% de la demanda eléctrica nacional, por lo que cualquier interrupción impacta directamente al sistema eléctrico ecuatoriano.
A diferencia de otras hidroeléctricas, Coca Codo Sinclair opera como una central de pasada, es decir, capta directamente el agua del río sin disponer de un gran embalse de almacenamiento. Antes de llegar a las turbinas, el agua atraviesa un sistema de desarenado diseñado para retener sedimentos; sin embargo, durante las crecidas extremas del río este mecanismo resulta insuficiente.
Expertos advierten que junio y julio suelen ser los meses con mayor intensidad de lluvias en la cuenca del río Coca, lo que incrementa significativamente la cantidad de sedimentos transportados por el afluente y eleva el riesgo de nuevas suspensiones operativas.
Según explicó Carolina Bernal, investigadora de la Escuela Politécnica Nacional, la cuenca amazónica presenta condiciones naturales que favorecen una alta producción de material sólido debido a la actividad sísmica, procesos volcánicos, deslizamientos frecuentes y fuertes precipitaciones. Además, el río atraviesa depósitos volcánicos vinculados al volcán Reventador, lo que aumenta la carga de sedimentos.
Por su parte, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) ha señalado que cuando la concentración de sedimentos supera los niveles permitidos, se procede al cierre temporal de las compuertas de captación para evitar daños en las turbinas y demás equipos de generación.
La situación mantiene en alerta al sector eléctrico nacional, especialmente porque los meses de mayor riesgo aún no concluyen y Coca Codo Sinclair continúa siendo una de las principales fuentes de generación de energía del país.








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